El Sr. XY terminó una relación de 4 años y hasta ahora no ha logrado dejar de pensar en su pareja. A pesar que es consciente que esa relación le hacía mucho daño, sufre y no tiene ningún interés por el trabajo. Hace más de un año que ella lo dejó y aún hoy, luego de unos tragos, llora desconsoladamente y tiene que hacer muchos esfuerzos por no irla a buscar. La Sra. XX enviudó luego de sólo tres meses de matrimonio y no se explica porqué Dios, que le dio la felicidad, se la quitó tan pronto. Para ella ya nada tiene sentido y afirma estar molesta con Dios por haberla maltratado tanto. Ya no piensa siquiera en la vida que pudo haber tenido o en los momentos buenos que alcanzó a disfrutar. Sólo siente mucha rabia. Mujeres, hombres, niños, jóvenes, adultos. Las pérdidas no respetan edades, género ni orientación sexual. Perdemos seres queridos porque fallecen; parejas porque las relaciones terminan; perdemos trabajos a los que estábamos acostumbrados por años. Y luego de la pérdida nos hund...
Un espacio para dialogar sobre la pareja, el amor y la sexualidad