En artículos anteriores he hecho referencia en más de una ocasión a la importancia de reconocernos todos como seres humanos diferentes unos de otros. Las personas no razonamos igual ni respondemos igual ante situaciones similares. A la incapacidad de ver a las demás como personas diferentes de uno mismo le hemos llamado narcisismo. La diferencia en la forma de funcionar de las personas no sólo viene de la historia de cada uno, donde hemos visto que se producen las heridas y se generan los fantasmas que cada uno arrastra. También hay marcadas diferencias en el funcionamiento de cada género por el sólo hecho de ser hombres o mujeres. Para todos es intuitivamente cierto que hombres y mujeres no sólo tenemos diferencias físico-morfológicas sino que también sentimos las cosas diferentes y razonamos diferente. Conocer las grandes diferencias de género no es suficiente. Es importante también conocer las diferencias sutiles para poder llevar una vida mucho más sana en nuestros vínculos de pare...
Un espacio para dialogar sobre la pareja, el amor y la sexualidad