Hace poco leí un libro de Deborah Tannen, autora a la que alguna vez he citado. El libro (que recomiendo) se llama “¡lo digo por tu bien!” y la versión en castellano está editada por Editorial Paidos de España. El presente artículo puede considerarse una revisión del primer capítulo del libro desde mi experiencia en psicoterapia psicoanalítica de parejas y familias. ¿No les ha sucedido alguna vez que un aparentemente inocente comentario de una persona cercana (normalmente la pareja, la madre o un hermano) los ha hecho sentir tremendamente mal? Peor aún, después del comentario bomba siempre sigue el remate: “pero por qué lo tomas a mal si tú sabes que lo digo porque te quiero”. Veamos el siguiente ejemplo: Alma y Alberto están casados desde hace 15 años. Tienen dos hijos en edad escolar a los que Alma atiende amorosamente levantándolos por la mañana y preparándoles la lonchera desde muy temprano antes que los recoja la movilidad. Un día que Alberto se despertó antes de lo que suele hace...
Un espacio para dialogar sobre la pareja, el amor y la sexualidad